La compañía agroindustrial Vicentín cerró en forma temporal dos de sus plantas, por la caída de contratos. Se trata de las instalaciones ubicadas en Avellaneda y Ricardone. Desde el Sindicato de Aceiteros calificaron la decisión de «lock out patronal» y detallaron que había materia prima para seguir funcionando.
En medio de versiones de todo tipo sobre su futuro, Vicentín cerró en forma temporal dos de sus plantas, por la caída de contratos. Se trata de las instalaciones ubicadas en Avellaneda y Ricardone.
La empresa santafesina argumentó que tomó esta medida debido a la “falta de contratos de fazón, lo que dificultó el cumplimiento de los compromisos asumidos”.
Por su parte Leandro Monzón, obrero de Vicentín Avellaneda y Secretario General del Sindicato Aceitero y Desmotador de Reconquista dijo que el gerente de Recursos Humanos le avisó que «lo único que seguirá funcionando es la caldera«, porque abastece de energía también a otras industrias que están dentro del Parque Industrial de Vicentín, como Buyanor y Friar; «y por ahora no dan más información».

En declaraciones al portal local Reconqusita Hoy, Monzón dijo que se enteró a la tarde cuando pararon Ricardone, y remarcó que esta es una decisión pura y exclusivamente de los directivos por lo que la calificó como un «lock out patronal», ya que en la planta industrial de Ricardone, aún queda girasol de la Unión Agrícola de Avellaneda como para seguir procesando.
Otro dato que aportó Monzón es que, cuando Bunge se enteró de la decisión de Vicentín, retiró el expeller de girasol que tenía en Vicentín y lo llevó a su dominio.
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