Los cuentapropistas e informales son los que amortiguaron la caída del empleo el último año y ganan 26,7% y 46,5% menos que los formales. Mientras que las actividades de Construcción (-7,2% ) y Administración pública y defensa, planes de seguridad social de afiliación obligatoria (-2,5%) son las de mayor caída.
Con un ingreso promedio de $597.687 mensuales, los trabajadores privados están obteniendo los mismos niveles salariales que en 2005, cuando la recuperación pos-2001 recién se iniciaba.
La caída de las remuneraciones, que implicó una pérdida promedio acumulada de $1.086.304 durante el primer año del gobierno de Javier Milei, tiene entre una de sus razones el hecho de que parte de los salarios fueron transferidos a las empresas, debido que la participación de los trabajadores en el total de la riqueza producida tuvo un descenso de 1,74 puntos porcentuales respecto del tercer trimestre de 2023, situándose en el 43,2%.
Los datos, relevados en base al último informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) y del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía, integrado por economistas e investigadores de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), así como de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y la Cuenta de generación del ingreso e insumo de mano de obra publicadas por el Indec para el tercer trimestre de 2024, son aún más problemáticos cuando se miden en el caso de los cuentapropistas, que promediaron mensualmente ingresos por $437.916, es decir un 26,7% por debajo de la media, y de los informales, que con $319.480 de ingresos estuvieron un 46,5% por debajo de la media, representando en este último caso a más un tercio del total de trabajadores.
Los salarios no cubren la canasta básica
Estos niveles de ingresos, que no cubren en ningún caso la canasta básica para una familia tipo, que al tercer trimestre del año pasado se ubicó en $935.051, llevaron al IPyPP a establecer que «casi tres de cada diez trabajadores son pobres y el 6% tiene ingresos familiares que ni siquiera logran cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA), es decir que son indigentes».
De acuerdo al Centro Cifra de la CTA, la caída de ingresos reales durante el primer año del presidente Javier Milei, obedeció a la devaluación de diciembre de 2023, profundizada por el ajuste fiscal y otras medidas contractivas. Sin embargo, planteó que la evolución de los ingresos provenientes del trabajo «fue muy desigual para quienes más y menos ganan», pues el ingreso laboral real promedio del estrato más alto recuperó en el tercer trimestre de 2024 el poder adquisitivo que tenía un año antes, pero «por el contrario, el estrato bajo ha sido el que menos se recuperó luego de la caída inicial, de modo que en el tercer trimestre de 2024 muestra una reducción interanual superior al 10%». En este sentido, añadieron que este ingreso de estratos bajos ya había tenido una caída más fuerte que el resto en 2018-2019, de modo que acumula un retroceso del 36,9% en relación con el tercer trimestre de 2017, mientras que para el estrato alto la reducción es del 17 %».
Salarios sin retorno
A nivel general y según el informe del Mirador, en la última década el salario privado nunca llegó a regresar su pico del año 2013. Puntualmente, detallaron que entre el primer gobierno de Néstor Kirchner y los dos primeros años del segundo gobierno de Cristina Fernández, los salarios tuvieron un incremento de 31 puntos porcentuales, luego de lo cual cayeron 20 puntos entre los dos últimos años de aquel gobierno, y los gobiernos de Mauricio Macri, Alberto Fernández, y el primer año de Milei.
INFOGREMIALES