El presidente de Conarpesa se manifestó así sobre las paritarias que se avecinan en el sector de la alimentación con el sindicato (STIA). Habló de caída de precios, en un contexto de continuidad inflacionaria en alimentos.
El presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, le marcó el terreno a los trabajadores del sector alimenticio con una insólita afirmación: «No pedimos que los trabajadores se mueran de hambre, sólo que ganen algo menos«, en diálogo con Revista Puerto, y aseguró que «los precios en los exigentes mercados internacionales están por debajo de años anteriores, lo que ha dejado al sector en una situación por demás delicada«, para justificar la postura empresaria en la negociación salarial.
A pesar que la industria pesquera exporta y gana en dólares, y además, en Argentina, el contexto es de estabilidad de los precios, pero con subas en alimentos por encima del promedio inflacionario, la situación general es de crisis en la actividad productiva.
De hecho, empresarios estiman concretar cientos de despidos por acumulación de stocks, y desde CAPECA plantean una reducción salarial del 30% para los trabajadores del sector.
Así, el empresario considera que, en este contexto, será necesario dar una fuerte discusión en torno a las negociaciones paritarias que se vienen por delante, y bregó porque las empresas mantengan posiciones firmes y consensuadas. El reciente antecedente de Rawson con el SOMU, cuando todo el arco empresario se plantó en conjunto, tanto agrupadas como independientes, y pudieron destrabar la temporada, es la estrategia que intentarán reeditar en la paritaria con el Sindicato de la Alimentación y los gremios marítimos.
A pesar de su postura al borde de la victimización, Álvarez Castellano sostuvo que “la temporada ha estado bastante bien, se ha trabajado sin conflictos. Además, hubo poco mal tiempo así que la flota ha podido operar con normalidad, y los días de mal tiempo sirvió para para que descansara la gente de las plantas, porque ha sido una temporada, en nuestro caso, intensa”.
“Esta ha sido una temporada buena, solo nos queda pedir que suban un poco los precios”, planteó al dar cuenta de las dos caras de la misma moneda. Langostino hay, pero los precios siguen a la baja.
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“Simplemente que ganen algo menos”
El ejecutivo hispanoargentino consideró que será clave la forma en que el empresariado de la pesca enfrente las próximas tratativas salariales, tanto con gremios de tierra, como los marítimos.
“Esto será muy importante como se encaren las paritarias. A mí me han hablado algunos colegas y, si bien tengo otro sistema de trabajo que puedan tener los demás, en una negociación, si yo entiendo que los valores que se manejan son lógicos y le dan viabilidad a la operatoria, yo los voy a acompañar, igual que hice en Rawson con el SOMU”, anticipó en cuanto a la discusión que vendrá con el Sindicato de la Alimentación en Chubut.
“En cualquier caso, si es lógico lo que van a proponer, porque sé que están en esto de plantear una propuesta igual que hicimos con el SOMU, y logramos destrabar la temporada, ahora, llevarle una propuesta conjunta al STIA, donde la ecuación sea viable. Va a ser difícil, así que me huelo que vamos a tener una temporada de Nación o la próxima de Rawson conflictiva con el STIA, ojalá que no”, estimó, aunque cree que primará la cordura.
“Es difícil resignar, pero lo van a tener que aceptar igual que pasó con el SOMU. No estamos diciendo que se mueran de hambre, simplemente que ganen algo menos para poder las plantas ser sostenibles. Sobre todo, las que ya están perdiendo, por lo menos, perder menos o ganar un poco, que sería lo lógico, que ganen un poco, para eso invirtieron, para eso pusieron su capital en riesgo, etcétera. Eso yo creo que cualquiera lo entiende, aunque luego no lo acepte”, reflexionó el presidente de Conarpesa.
Álvarez sugirió que “el problema es que los diferentes acuerdos que se han ido llegando a lo largo de los años, dan un monto que no es rentable. O sea, tenemos que pelear con plantas en Perú o en China, que pagan 400 o 500 dólares de sueldo mensual. Es difícil, yo lo entiendo, pero si queremos que sea sostenible la operación pesquera, algo vamos a tener que hacer de esto, porque ya los barcos no son rentables como lo eran antes”, advirtió.
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