El líder de la UOM, Abel Furlán, habló de la desindustrialización y advirtió que el gremio podría perder otros 30 mil empleos en el próximo semestre. Además marcó sus diferencias con la cúpula de la CGT: «Yo soy de los que piensan que no solamente tendríamos que estar en la calle resistiendo a este modelo».
Abel Furlán, el Secretario General de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), analizó la actualidad de la industria y advirtió que la caída de la actividad y la “apertura indiscriminada de las importaciones” indican que la cadena de valor empeorará en 2025. “La Argentina se está desindustrializando y nuestros principales socios comerciales están fortaleciendo sus procesos productivos”, lamentó.
«Está claro que la Argentina se instaló, desde hace un año a esta parte, un claro proceso de desindustrialización, y basta con mirar los índices de cómo ha caído la actividad industrial. Por ser el gremio industrial más importante de la República Argentina, estamos padeciendo las consecuencias de esta política, que no es la primera vez que sufrimos. Ya la hemos implementado en otras oportunidades y, para la Argentina y para nosotros, en particular, ha sido nefasta», dijo en declaraciones a Diario El Norte.
En el primer año de gestión libertaria se perdieron 140.000 empleos de trabajadores formales y 110.000 de cuenta propia. ¿Cómo toca especialmente eso a la Unión Obrera Metalúrgica? «Uno de cada cinco puestos que se perdieron en 2024 fueron metalúrgicos. Se trata de compañeros capacitados, formados, donde las empresas hacen inversiones importantes a la hora de formar un trabajador porque no es sencillo formar un soldador o un tornero en nuestra actividad», afirmó el metalúrgico.
«Los empresarios han decidido sostener la empleabilidad, aun habiendo desaparecido la demanda de la producción que ellos necesitan realizar todos los días porque el activo más importante que tienen son los recursos humanos, sus propios trabajadores, y lo último que piensan es en deshacerse de ellos. Esta situación hace que tengamos entre 25.000 y 30.000 puestos de trabajo comprometidos para el próximo semestre porque no sabemos si las empresas van a poder seguir manteniendo los puestos de trabajo sin producir. Los estamos sosteniendo porque hemos decidido tener como prioridad el sostenimiento de la empleabilidad con esquema de suspensiones, pero no sabemos por cuánto tiempo más”, añadió Furlán.
Para el gremialista, «la caída de la actividad económica se está haciendo con la corrección de los índices de inflación, con el déficit fiscal y reprimiendo a la economía de una manera nunca vista. Esto hace que haya desaparecido la demanda, y es una situación anormal. No es que nosotros estemos diciendo que no estamos de acuerdo en resolver el problema de inflación o del déficit fiscal. A mí, en particular, me gustaría que eso se corrija con una economía creciendo, expandiéndose, y no con una economía reprimiendo, que pone en riesgo todo el entramado pyme. Quienes tenemos alguna experiencia sabemos que cerrar una empresa es muy fácil, pero es muy difícil volver a abrirla».
Consultado sobre si hay pasividad de la CGT para reclamar ante el Gobierno, Furlán manifestó: «Yo soy de los que piensan que no solamente tendríamos que estar en la calle resistiendo a este modelo, porque es todo pérdida, sino también estar pensando cómo levantamos nuestra voz para decirles que por acá no es el camino y que vamos a reconstruir nuestra Argentina».
Y concluyó: «Tenemos diferencias con algunos compañeros que insisten en que el diálogo debe ser el mecanismo para tratar de resolver este problema, y yo no estoy en contra del diálogo, pero del otro lado hay oídos sordos, nadie escucha, y todo el mundo pretende instalar o imponer condiciones que no van a resolver el problema que tiene la Argentina».
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