
“Juan Alberto está en manos de Dios”, aseguraron desde el círculo íntimo del locutor. Debido a un cáncer en el mediastino, Badía fue operado y se le quitó un tumor con el tamaño de una pelota de golf.
“Estoy muy contento de que me llegue el premio en el último tramo de la vida. Levanto la vista y me cuesta encontrar enemigos en este auditorio”, dijo Badía en una de sus últimas apariciones en público, en la pasada entrega de los Martín Fierro.